Desde el 2017, Ruth ha trabajado en su negocio, que comenzó cuando se quedó sin trabajo.
Nos dieron un cheque y con eso invertí en el carro de frutas, pero primero me puse a la tarea de investigar los requisitos para poder laborar legalmente. Con el paso del tiempo, llegó la pandemia y cerramos; fue así que empecé a poner fotos en Facebook y conocí al SBDC. Desde ahí empecé a comunicarme para conseguir más clientes y abrir un local. Empezó la capacitación con el centro de negocios y, aun siendo vendedor ambulante, me apoyaron tanto en el uso de las redes sociales como en la administración y el diseño del logotipo para que los clientes me identifiquen.
Llegó MEHKO y ya estoy certificada también con ellos, gracias a la ayuda del SBDC, que a su vez me conectó con Inclusive Action for the City para continuar con más capacitación y recursos adicionales. Uno tiene que hacer el trabajo con el apoyo que le dan; a veces las personas esperan que hagan todo por uno y así no puede ser.
Soy la primera ganadora de un carrito de venta ambulante del Condado de Los Angeles gracias a los recursos e información que me brindó el Centro SBDC.
Espero poder apoyar a los vendedores de pequeños negocios y les recomiendo que trabajen con el Centro SBDC porque tiene mucha información y recursos.


